CARTA ABIERTA: La historia real detrás de Plasencia Weddings (y la persona que se dejará la piel en tu boda)

Hola. Soy Miguel Ángel, fundador de Plasencia Weddings.

Si te he enviado este enlace, o si has llegado hasta aquí navegando por nuestra web, es muy probable que estés valorando contratarnos para tu boda. Ya has visto nuestras fotos, nuestros vídeos de cine y nuestras opiniones. También has visto nuestras tarifas: públicas, con IVA y sin letras pequeñas.

Y también sé lo que estás pensando. Sé que en el sector de las bodas, cuando ves a un equipo que te ofrece Fotografía, Vídeo y DJ de altísimo nivel por un precio que otros cobran solo por ir a hacer fotos, la cabeza te dice: "Aquí hay gato encerrado. Son demasiado baratos".

Sé que pierdo bodas por esto. Sé que hay parejas que no nos contratan porque piensan que el precio bajo es sinónimo de falta de calidad. Y me duele en el alma. Me duele porque podría subir el precio al doble mañana mismo y la gente lo pagaría para sentirse "más segura". Podría cobrar 2X, pero a mí me vale con sacar X.

Hoy he decidido escribir esta carta abierta para quedarme totalmente desnudo frente a ti. Quiero que sepas quién soy, de dónde vengo y por qué me niego a inflar mis precios. Si después de leer esto no sientes que somos tu equipo ideal, te deseo de corazón la mejor de las suertes, porque significará que no somos tu proveedor.

Sé muy bien lo que cuesta ganar el dinero

Antes de tener equipos de miles de euros y la agenda llena con años de antelación, he comido mucho barro.

Sé perfectamente lo que cuesta ganar 30€ tras 10 horas de jornada insufrible cogiendo fruta a pleno sol de agosto en Extremadura. He trabajado en la construcción ayudando a mi padre desde niño, y luego como peón de adulto. He sido jardinero, he sido pintor y me he ido de casa a trabajar como comercial vendiendo de todo para ganarme la vida.

He llegado a dormir en el suelo, encima de un trozo de cartón, para descansar 10 tristes minutos entre los eventos, porque el volumen de trabajo no nos dejaba ni respirar. He estudiado marketing e impuestos por mi cuenta por las noches. He sobrevivido a proyectos fallidos. He sufrido traiciones. He llegado a enfrentarme a juicios por asociarme con gente tóxica.

Te cuento esto por una razón muy simple: este es el motivo real por el que ajusto al máximo mis precios y por eso no me importa darme palizas de 18 horas en tu boda. Me siento profundamente agradecido de poder ganar el dinero que gano haciendo lo que amo. Si me toca pasarme tres noches en vela editando tu vídeo para entregártelo en 15 días, lo hago con una sonrisa. No se me caen los anillos. Sé de dónde vengo, y me niego a atracar a una pareja que está haciendo un esfuerzo enorme para pagar su boda.

Las dos fotos sobre la piedra y el valor de lo real

Mi madre era la fotógrafa del pueblo (creó la marca "LOAN", que hoy mantengo con orgullo) y mi padre el cámara de vídeo, hasta que el peso de aquellas cámaras gigantes de hombro fueron demasiado para su espalda y tuve que relevarle.

Como hijo de fotógrafa, mi hermano y yo acabamos hartos de los carretes. Queríamos jugar. Por eso hoy odio los posados rancios. Pero hay algo más importante. Tengo dos fotos mías de la infancia subido a una piedra en la romería: en una (con 7 años) salgo tocando una trompeta de juguete; en otra (con 8 años), sostengo una cámara de las que salía un muñeco disparado por el objetivo al pulsar el disparador.

Hoy las miro con ojos de profesional y técnicamente son infumables. Tienen mala luz y malos colores. Pero su valor emocional es incalculable. Me recuerdan que de niño no jugaba con camiones, jugaba a ser lo que soy hoy.

Ahí entendí el verdadero valor de los recuerdos. Dentro de 25 años, la edición de moda de hoy no importará. Lo que perdurará será el momento. Por eso en tu boda me voy a dejar la piel en captarlo todo. Lo perfecto es enemigo de lo real. Puede que haya fotógrafos con encuadres más "artísticos", pero nadie va a sudar la camisa como yo para asegurarse de que tienes la foto del abrazo de tu abuela.

La música: El poder de hacer feliz a la gente

Empecé en el conservatorio a los 8 años. Soy un fiel defensor de la música en directo. Para mí, la música es el medio perfecto para modificar las emociones de las personas. Creo ciegamente en sus propiedades porque las he estudiado y las he vivido pinchando en todo tipo de escenarios, desde pueblos perdidos hasta la sala Fabrik de Madrid.

Sé qué canciones van a hacerte inmensamente feliz, cuáles van a hacer que tus invitados muevan el culo hasta el suelo, y cuáles te van a traer un recuerdo en el momento clave de la barra libre.

Para mí, si la gente no se va súper contenta de tu boda, es un fracaso personal y me cuesta hasta dormir pensando en cómo podría haber sido diferente. Yo me voy feliz cuando veo que la gente se lo ha pasado en grande. Una boda me permite usar la música para hacer inmensamente felices a cientos de personas cada fin de semana. Qué maldita suerte tengo.

La pandemia, mi mujer y 25 bodas (ni una más)

En 2020 la pandemia me quitó todos mis eventos musicales de golpe. Acababa de mudarme a Plasencia con mi novia (hoy mi mujer). En ese parón abrupto me pregunté: "¿Qué puedo hacer que nadie más pueda?".

Tenía más de 15 años de experiencia en fotografía, en vídeo y en la música. Así nació Plasencia Weddings. Empezamos a ofrecer packs integrales. Pasó a ser un monstruo del que recibimos más de 1.000 solicitudes al año. Es una alineación de astros tan rara que entiendo que cueste creerla.

¿Por qué nuestras tarifas unificadas son tan potentes? Porque mi mujer lleva 8 años a mi lado. Ha aprendido todo de mí. Si contratas un pack de dos servicios, significa que ella y yo trabajamos juntos ese fin de semana. No nos separamos. Nos compenetramos con solo mirarnos. Ella es mi pata fundamental. Gano un poco menos de margen, sí, pero trabajo con el amor de mi vida.

Hoy, cerramos nuestra agenda con 20 o 25 bodas al año. Ni una más. Podríamos coger cien y hacernos de oro, pero mi prioridad es mi familia. Mi hijo cumple 3 añitos precisamente mañana, 26 de marzo de 2026. Quiero tener tiempo para verle crecer. Por eso edito todo yo personalmente en menos de 15 días, para después poder apagar el ordenador y ser padre y marido.

Este soy yo. Esta es mi empresa y estos son mis precios. No hay trucos, no hay letras pequeñas, solo hay una vida entera dedicada a esto.

Si esto que acabas de leer te resuena por dentro, si compartes nuestros valores y confías en alguien que se va a dejar la piel por ti... será un inmenso honor acompañarte en tu boda.

¿Hablamos y vemos si tu fecha está entre nuestras 25 elegidas?

👉 [Escríbeme directamente por WhatsApp aquí: wa.me/666292604] y lo resolvemos en 5 minutos.